La bolsa española registró hoy la mayor caída de su historia, el 9,14 por ciento, y concluyó la sesión ligeramente por debajo de 9.000 puntos.
- Wall Street: el Dow Jones de Industriales bajó 1,49%, después de haber llegado a caer al inicio de la sesión un 8,1 por ciento
- Las bolsas europeas, en caída libre. París se dejó un 7,7%, Milán un 6,5%, Francfort un 7% y Londres alrededor del 8%
- Batacazo en Asia. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró con pérdidas del 9,62%.
Efe - Nueva York / Madrid
La Bolsa de Nueva York cerró hoy con un descenso del 1,49 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales, tras una sesión muy volátil y con las miradas de los inversores puestas en la reunión del Grupo de los Siete (G7) en Washington, que ha anunciado hoy un plan de acción contra la crisis financiera, que incluye el uso de «todas las herramientas disponibles» para evitar la quiebra de bancos importantes, tras una reunión en Washington.
Una de las primeras medidas del plan de acción anunciada por el secretario del Tesoro de EE.UU., Henry Paulson, es que el Gobierno estadounidense adquirirá participaciones en las instituciones financieras.
«Estamos desarrollando estrategias (...) para adquirir participaciones en las instituciones financieras según sea necesario para impulsar la estabilidad en los mercados financieros», afirmó Paulson en un comunicado.
Según los datos disponibles al cierre, el Dow Jones de Industriales, el índice más importante en este mercado, bajó 128 puntos (-1,49%) hasta 8.451,19 unidades, después de haber llegado a caer al inicio de la sesión un 8,1 por ciento y haber subido media hora antes del cierre hasta el 3,75 por ciento.
El selectivo S&P 500 retrocedió 9,97 enteros (-1,1%) y perdió la cota de los 900 puntos al ubicarse en 899,95 unidades, mientras que el mercado Nasdaq, donde cotizan la mayoría de las empresas de tecnología e informática, terminó en territorio positivo, ya que avanzó 4,39 puntos (0,27%) hasta los 1.649,51.
La bolsa española sufrió esta semana la mayor caída de la historia del Ibex-35 al hundirse un 21,20 por ciento, condicionada por los problemas del sector financiero internacional, la debilidad de la economía y la desconfianza de los inversores.
Así, el selectivo español cerró la semana en 8.997,7 unidades, o lo que es lo mismo, volvió a niveles de abril de 2005, tras vivir la peor semana desde su creación en 1992.
De momento, el Ibex-35 se había anotado las dos mayores caídas semanales en 1998, cuando el pasado 28 de agosto cerró con un recorte del 10,98% y el 2 de octubre, cuando bajó un 10,19%.
En el resto de las principales plazas europeas, las pérdidas fueron mayores tanto en la bolsa de París, que se dejó un 22,16% como en la de Fráncfort y Milán, que bajaron un 21,6%; y sólo el londinense FTSE, que cedió un 21,05%, cerró la semana con menores recortes que el selectivo español.
Las bolsas fueron incapaces de asimilar las iniciativas adoptadas por los gobiernos y autoridades monetarias para intentar restablecer la confianza en los mercados.
La caída de Wall Street el viernes pasado tras la aprobación del plan de salvamento del sistema financiero estadounidense, que incluía ayudas de 700.000 millones de dólares para comprar activos basados en las hipotecas de alto riesgo, condicionó la negociación bursátil durante toda la semana.
La decisión coordinada de varios bancos centrales, entre ellos el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal estadounidense, de bajar los tipos de interés medio punto -a partir del 15 de octubre pasan en Europa del 4,25 al 3,75 por ciento- tampoco tuvo el efecto esperado.
Los pésimos pronósticos del Fondo Monetario Internacional sobre la evolución de la economía mundial en su último informe, en el que también señalaba que las entidades financieras todavía tienen que aflorar activos dañados -los cifraba en 1,4 billones de dólares-, aumentaron la desconfianza de los inversores.
Ni las inyecciones de liquidez, ni la nacionalización de bancos en Islandia, o los planes de nacionalización parcial en el Reino Unido así como la intención de implantarlos en los Estados Unidos animaron a los mercados.
Tampoco llegó la calma a los parqués con el aumento en Europa hasta 50.000 euros del importe garantizado de los depósitos en caso de quiebra de las entidades.
En cuanto al sistema financiero, esta semana se conocieron los problemas de Hypo y Unicredito; la venta parcial de Fortis a BNP; se paralizó la compra de Wachovia por Wells Fargo; Allianz salió al rescate de Hartford; nacionalización de los bancos islandeses Landsbanki y Kaupthing Bank.
De este modo, en la bolsa española, ningún valor del selectivo Ibex-35 se salvó de los números rojos, aunque las mayores pérdidas se las anotaron Acciona e Iberdrola, que se dejaron un 32,44 y un 29,80 por ciento en la semana.
A continuación y con descensos semanales por encima del 25 por ciento quedaron Endesa, que cedió un 28,35%; OHL, un 26,24%; Abengoa, un 26,18%; Iberdrola Renovables, un 26,09%; mientras que Criteria e Iberia, bajaron un 25,15%, y Mapfre, un 25,08%.
En el lado de las menores caídas, aquellas por debajo del 10 por ciento, quedaron los títulos de Inditex, que perdieron un 7,18% en el conjunto de la semana, seguidos de Unión Fenosa y FCC, que cedieron un 8,29 y un 9,32%, respectivamente.
Entre los grandes valores, destacó la caída de Iberdrola, que cedió un 29,80%; seguida de BBVA, que bajó el 23,98%; mientras que Santander perdió el 22,41%; Telefónica, el 20,52%; y Repsol, el 22,11%.