Convergència plantea reaccionar con un gobierno de unidad
La sentencia del TC sobre el Estatut amenaza con sacudir el oasis catalán. CiU y ERC se preparan para lo peor.
M.P.
BARCELONA- El Tribunal Constitucional se encuentra en la última fase de deliberaciones sobre la legalidad del Estatut. Varias informaciones apuntan a que el Alto Tribunal emitirá una sentencia contratia al texto catalán en aspectos esenciales como financiación y lengua. Ante esta posibilidad, CiU y ERC se lanzaron ayer a advertir de las fatales consecuencias que tendrá la anulación de parte del articulado. «Esquerra no está en condiciones de acatar una sentencia que acabe convirtiendo en una farsa un proceso votado y aprobado en Cataluña», avisó el presidente de los republicanos, Joan Puigcercós.
Su correligionario, la consellera de Gobernación, Carme Capdevila, aseguró que un recorte del TC provocará un aumento de los partidarios del independentismo. En caso de confirmarse la sentencia contraria, afirmó: «se tiene que pasar al plan B, ya no entender que la vía del federalismo es posible, sino avanzar hacia posiciones más independentistas». Los republicanos se pusieron en pie de guerra ante la eventualidad de que el Constitucional declare ilegal el deber de conocer el catalán que establece el Estatut porque consideran que ésta es una de las columnas vertebrales del texto aprobado en referéndum.
Por parte de CiU, su portavoz parlamentario, Oriol Pujol, alertó de que si se modifica el articulado «algo se romperá». «Habrá un antes y un después», continuó. Y, finalmente, concluyó: «No se puele puede decir a Cataluña que ni lengua ni dinero y, encima, todos calladitos».
También desde las filas nacionalistas, el secretario general adjunto de Convergència, Felip Puig, dijo la suya. «Hará falta una reflexión profunda en el Parlament sobre qué iniciativas tomar», dijo. Y, a renglón seguido, planteó la posibilidad de constituir un «gobierno de unidad», es decir, un Ejecutivo formado por PSC, CiU, ERC e ICV.