Iñaki ZARAGÜETA
Vuelve a suceder. Mucha fotografía recibiendo dotaciones policiales para la Comunitat pero, como es costumbre en los tiempos de Rodríguez Zapatero, la realidad presenta respecto a los valencianos, datos muy diferentes a las propaganda oficial, como reflejábamos ayer en estas páginas. Los 433 policías nacionales que se presentaron el miércoles a bombo y platillo como ampliación de la plantilla no se quedarán en nuestra tierra. Simplemente, han llegado y, como período de aprendizaje, trabajarán durante un tiempo. Después, sus destinos serán otros territorios.
Da la impresión de que el nuevo delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, va a encontrarse con las mismas dificultades que su antecesor, Antonio Bernabé, a la hora de «vender» las acciones del Ejecutivo central respecto a la Comunitat. Palabras, palabras, palabras . O si preferimos, parole, parole, parole, como pregonaban Mina y Adriano Celentano. Cuando el PSOE vuelva a perder las elecciones en las tres provincias, se alzarán voces en su contra acusándole de no haber sabido publicitar las «bondades del Gobierno».
Mal comienzo. El Ministerio sigue haciendo oídos sordos a la oferta del presidente Camps: la Generalitat construirá los cuarteles y Madrid envía los policías y guardias civiles.