AMILIBIA
-Es el comentarista histórico del libro «Sor Patrocinio» (Homolegens), que se presenta ahora. Esta monja fue objeto de burlas, calumnias, injurias...
-Porque se politizó su vida. El hecho de que tuviera llagas y se le apareciera la Virgen fue interpretado como una manipulación de la Iglesia para defender la religiosidad en aquellos tiempos difíciles del XIX.
-Dicen que estuvo mezclada en asuntos políticos...
-Jamás. Fue una monja de clausura a la que visitaba gente de la corte, la madre de la reina...
-Dicen que era amiga y consejera de Isabel II...
-Lo fue en asuntos de familiares. En ellos, Isabel II fue una catástrofe.
-Pero no fue capaz de poner orden en la vida disipada de la reina...
-Quizá hubiera sido peor sin la ayuda de Sor Patrocinio.
-El siglo XIX fue especialmente convulso para la fe...
-Sí. Y Sor Patrocinio fue una víctima del anticlericalismo.
-Afirma García de Cortázar que «tras siglos de mirar a la Iglesia con ojos sumisos, el pueblo español cambia los cirios de las procesiones por las estacas de linchamiento»...
-Es una frase definitoria del XIX. Con Fernando VII nacen las dos Españas. Muchos pasaron de ultracatólicos a las logias secretas.
-¿Se puede decir que el español se acuesta devoto y se levanta impío?
-En el XIX, sí, sobre todo los políticos, los que mandan. A Sor Patrocinio se la temía tanto porque creían que podía encender el poso religioso del pueblo.
-¿Cree que ahora, en el XXI, soplan aires anticlericales?
-Soplan y con mucha fuerza, muy parecidos a los del XIX. No hay tantos masones como en la II República, pero los hay en puestos claves.
-Hace que me acuerde de Franco y de su contubernio judeo-masónico...
-Que eso se tome a broma es una victoria de los masones. La mejor arma del demonio es que no se crea en él.
-Llega la revolución de 1868 y Sor Patrocinio es perseguida por todos los bandos, poderes y sectores, hasta se debatió sobre ella en el Congreso. ¿Fue mujer de armas tomar?
-No, de una gran dulzura. No era combativa, era resistente. Sufrió persecución, detenciones y siete destierros sin inmutarse.
-¿Qué molestaba tanto de ella?
-Funda 22 conventos cuando, por la desamortización de Mendizábal, el gobierno los expropiaba. Iba contracorriente, una enemiga a batir.
-Fundó conventos y una orden. ¿Qué fundaría hoy?
-Quizá bancos para pobres, escuelas, hospitales...
-Este siglo, el XXI, parece poco propicio para la aparición de santos...
-Es más difícil que los haya en una sociedad tan secularizada.
-¿Dónde están? ¿No los vemos, o no los sabemos ver?
-Quizá no los queremos ver. Son humildes, no salen en la televisión.
-Ya. ¿Los ve en la política?
-No. Es muy difícil ver santos en la política.
-Sor Patrocinio fue «la monja de las llagas». ¿Se las curarían hoy?
-No. Ni llevándola a la clínica más reputada.
-Tratándose de una monja, quizá con células madre...